Los negocios… Puertas adentro

Los negocios… Puertas adentro

Escribe: Rosendo P. Gabino

Mau Katt  reta al peronismo pulcro y dialoguista en un confuso mensaje en horario apto para todo público.
Miguel Peceto líder del grupete se ofusca por los dichos y ¿contraataca? Realismo y teatro se juntan en la política Argentina.

Los negocios en política se cocinan dentro de cuatro paredes, a la sombra. Romper la privacidad es no respetar  la ormetá, como dice Mario Puzo en el Padrino.  Estos atrevimientos se pagan, a veces, muy caro.
El peronismo dialoguista surgido desde la asunción del televendedor de lámparas led fue un aliado de fuste en el Senado Nacional. Fuera del ámbito parlamentario el justicialismo blanco se mostró amigable y dador de  gobernabilidad  ilimitada.   No se molestó en ser almidonado por el rocio de Cambiemos.
El interbloque comandado por el camaleónico Miguel Ángel Peceto es todo un paradigma sobre los cambios de comportamiento.
Elegido bajo el auspicio del FPV  se  declaró en rebeldía y armó su propio boliche.  Es válida su representación?
Hoy es un testigo arrepentido, auto flagelado, que busca el perdón de los conservadores. Esos  muchachos le sientan muy bien, pero  no lo admiten como un par por su pasado populista; hay desconfianza.  Por lo menos, comparten su amor por latinoamérica y sus inmigrantes, las langostas devoradoras. (Ver: ¡La culpa es del boliviano!, ¿Seguro?)
En los últimos días todo siguió igual.  Don Peceto  tendió otra  manito a Mau Katt retrasando una semana el tratamiento en comisión de la ley antitarifas girada con media sanción desde diputados. A pesar del favor, el contorsionista del barbijo  devolvió un desplante televisado con destinatario rotulado: “Les pido a los senadores que demuestren que existe un peronismo responsable que no se deja conducir por las locuras que impulsa Cristina Fernández de Kirchner”. Apretada y desplante a plena luz del día.  Tratar de tibios a los muchachos no es buen consejo.  Peor aún, cuando se pueden vengar y pronto.
Ya en el recinto, y para profundizar el agravio, el ministro del interior “el Consigliere frizado”,  intentó convencer  a los miembros  de la “familia”  de Peceto en forma personalizada a espaldas de su Don.  La maniobra fue tan vulgar que hasta le interceptaron los mensajes de whatsapp.  Berretada que le asegura un nuevo congelamiento.

A votar y a vetar 

El día de la votación llegó y el boliche de Peceto mantuvo cerradas las puertas con fuerte custodia.  El peronismo racional se puso a la defensiva listo para gruñir y tirar el tarascón.
Peceto finalmente dio su arenga y pasó una factura superior a la de cualquier servicio.  No dejó punto sin fustigar. Ordenó a toda su familia y el resultado fue el voto afirmativo a la ley.
Mau Katt volvió a ser Vetoman, el villano de CABA, y todo quedó reducido a la nada. Muchos callaron de forma cómplice: sindicalistas, periodistas y los siempre conversos oficialistas de turno. Todo lo orgánico de los días previos se volvió pétreo.
La jugada de Miguel Peceto lejos de alejarlo del poder amarillo le da una nueva perspectiva.  Ahora, no solo sonríe cómplice, también, muestra los dientes: realismo versus teatro.
Su margen de negociación crece y su poder de Don de expande.  Eso si, bajo las leyes de la  Ormetá lugar donde los negocios fluyen. Por supuesto, a las sombras.

 

¡La culpa es del boliviano!, ¿seguro?

¡La culpa es del boliviano!, ¿seguro?

Escribe: Rosendo Pío Gabino

Lavandina para el pardo latino

La oligarquía gobernante  impulsa la Constitución de un nuevo reich.  La búsqueda de pureza  racial retoma agenda.  Sueñan con deportaciones masivas. Cargar la plaga en camiones y volcarlos del otro lado de la frontera. Es el  anhelo  venerado por  generaciones que sienten a Europa latiendo en su pecho, corriendo por  su sangre.
Las mil familias dueñas de todo siguen dispuestas a llevar su cruzada purificadora. Ayer “limpiaron” el rico desierto, hoy  emprenden la campaña contra el pardo externo. Adulan a los españoles conquistadores-aniquiladores que catalogaban a los naturales como “hombres incompletos” guiados por  fuerzas satánicas.  El blanco europeo, siguiendo una misión autoinflingida y en nombre de la iglesia católica, procedió a  exorcizarlos  hasta la muerte. En la mano derecha la biblia, en la izquierda, la espada.  Sin embargo, más de medio milenio después la tarea no está terminada. 
La pureza no fue conseguida tal como fue diseñada, peor aún, sufrió tropiezos.  En consonancia con el pensamiento sarmientino,  los patricios de fines del siglo XIX se horrorizaron con la llegada de italianos y españoles: ¿qué pasó con los británicos, franceses y  alemanes?  ¡Así nunca seremos una colonia respetable! El horror seguiría en la posterior centuria.
Como Antoine Roquentin, la creación de Jean-Paul Sartre,   la aristocracia  siente “la nausea”  por la vieja resaca europea ahora americanizada. No obstante, con desprecio y de reojo los tratan superficialmente. El vacío de una Europa en las indias es insoportable para los notables hacedores de la república.
En este marco de falsa armonía la mirada vuelve a estar  puesta en los  invasores inmigrantes latinoamericanos, la plaga a neutralizar. 

De lumpen a indignado racial

Las vueltas de la vida son impredecibles.  Giros y contra giros ponen a los individuos en veredas poco imaginables.   Los despreciados de siempre, “la tanada y gallegada”, se elevaron al estatus (clase B) de  despreciadores seriales. Con verborragia  dan apoyo a  la xenofobia de sus hostigadores: los “cogotudos” de fina levita. 
Los  viejos europeos  hambreados  llegados de su  destierro a mediados del siglo veinte y su consanguinidad se tapan la nariz cuando hablan de un boliviano, paraguayo o peruano. Esos que subieron un peldaño; ahora acusan,  apuntan con el dedo. Creen que son parte de la primera junta.
La venta que impulsa Mau Katt,  difundida por la prensa transa,  está dirigida a los “globitos radicalizados”  y a los poco oxigenados que hacen gala de la alpedología. Parte de ese núcleo son los europeos que miran  de “cotelete”: los Simios con sueños racionales según el Rasputín amarillo.  Claros exponentes  del  medio pelo.

Ese maldito boliviano y otras plagas latinas

Los bolivianos son exhibidos como una manga de langostas dispuestas a devorar hospitales, colegios y hasta a los propios argentinos. Son los pardos del Altiplano  sobre los que recae la  propaganda más negativa; expuestos como el mal de Patria. Identificados como  verdaderos parásitos de la beneficencia criolla.
La comunidad  boliviana representa el 19 por ciento del total de inmigrantes  residentes en  Argentina (1.800.000 censo 2010).  Ocupan el segundo lugar  detrás de los originarios de Paraguay que son los   líderes absolutos con el  30,5 por ciento.
En términos de población absoluta  los  bolivianos  representan  el 0,8 por ciento. ¿Puede esta cantidad de personas hacer  colapsar a todo el sistema argentino? Definitivamente no.  Bomba de humo para bares y peluquerías.

Otro punto a mencionar es que no solo de paraguayos,  bolivianos y peruanos está constituida la inmigración latinoamericana residente en el país.  En este sentido, los chilenos (socios estratégicos de los usurpadores británicos)  representan el 10 por ciento del total y  los uruguayos  aportan un 6,5 por ciento de habitantes.

A partir de estos datos se suscita el siguiente intercambio en la redacción:

¿Hay algo qué no te cierra Rosendo? 

Casi todo. Porque si juntamos  a chilenos y  uruguayos se forma un bloque  de 16,5 por ciento, número muy cercano al de los bolivianos. 

¿Qué insinúas? 

Que los chilenos y los uruguayos  son super  humanos.    

¿Por qué?

No se enferman.  Nunca van a los hospitales. ¿Escuchaste a alguien decir  “el hospital está lleno de uruguayos y chilenos roba turnos”? Seguro que no.  Son siempre los bolivianos.  ¿Será que el uruguayo no molesta porque vamos a sus playas de arena blanca?, ¿o todos tendrán  prepaga?

¿Entonces: dónde está el problema del déficit?

Debo responderte con otra pregunta: ¿Los qué tienen cuentas offshore,  los lavadores seriales, son  los pardos o los blancos? 

¿Los rajan a todos entonces?

Ideológicamente  lo desean más que nada en el mundo. Pero no.  Su avaricia está por encima de sus sentimientos. Los indeseados inmigrantes están protegidos por la propia miseria del blanco.  Si los rajan, ¿quién van  a poner  el lomo en la construcción de los edificios blanqueadores por “chaucha y palito”? Los talleres clandestinos, ¿de dónde sacarán su mano de obra esclava?, ¿qué sería de la cosecha sin el trabajador golondrina llegado en camión como ganado?
El destino cruel los sacude. Su propia desgracia de ser explotados los mantiene en territorio blanco.

Libertad a los dinosaurios

Libertad a los dinosaurios

Escribe: Rosendo Pío Gabino

Sigue pagando

La devolución de favores sigue. Las viejas botas ensangrentadas deben ser redimidas, puestas en libertad. Su inexorable viaje al páramo infernal debe ser bajo el estatus de “héroes de la república” a semejanza de Julio Argentino “el fusilador del desierto”. Ejecutivos de la muerte que todavía huelen a azufre como dijo aquel presidente díscolo en el estrado de la ONU.
Mau Katt y sus bellacos siempre se sintieron a gusto con el discurso de la guerra sucia y la teoría de los dos demonios. Dicen que no justifican pero que fue inevitable la actuación de los dinosaurios instruidos en la escuelita de Panamá.
Mau es un tipo de palabra difícil.  Su limitada y poco fluida prosecución, tamizada, con una fonética “empastada” solo destila odio clasista. Basta recordar  el ya legendario: “tenemos que bajar los costos y los salarios son un costo más”.  La redistribución en el debe.
Antes, durante y después de la campaña dijo que los criminales juzgados fueron perseguidos y encarcelados no por la justicia sino por la política evocadora y reivindicatoria de los setenta.
Como legislador, donde siempre daba el ausente (solo 20% de asistencia), fue a defender a los genocidas: “que los indultos involucren a todos. ¿Por qué siempre ponemos el eje en los militares?”. Lesa humanidad Mr. Katt!
Durante su gestión como alcalde porteño se transformó en un “vetador serial” digno de un Guinness. En relación a los DD.HH.  dio de baja las leyes 2601, 3298, 3329 y 3335 bajo el lema: “conmigo se acaban los curros en derechos humanos”.
Una vez que ocupó el sillón presidencial que comparte con su perro con nombre de postre, (para muchos quien toma las decisiones para otros el que nos puede salvar),  respondió sobre la cifra de desaparecidos: ”no tengo idea. Es ese eso un debate en el que no voy a entrar” (es un textual no un error de tipeo). Igual mensaje tuvo su entonces secretario de “incultura” hoy premiado como “agregado” en Alemania.
Desde el 10 de diciembre todo dio un giro. Las políticas de DD.HH. construidas y elogiadas por el mundo entero comenzaron a ser eliminadas. Los organismos internacionales piden explicaciones.
La nueva cosmovisión reinante es la verde-amarela. En consonancia con esta línea adoptada  el estado argentino no apeló más las prisiones preventivas de los procesados por juicios de lesa humanidad ante la justicia.
Las prisiones domiciliarias aumentaron al cabo del primer año en un 7,6 por ciento. Los torturadores ahora son “viejitos lindos” inofensivos. Según Elisa, una de las chicas superpoderosas, “a una determinada edad la prisión tiene que ser domiciliaria”. Y pide más: “tener a la gente muriendo en las cárceles es convertirse en genocida”.  Amén.
Otro claro ejemplo de búsqueda de reembolso estuvo en el accionar de sus jueces  en la Corte Suprema de Justicia:  sí al 2×1.
Solo queda analizar el génesis de esta devolución de favores. 

Mientras muchos desaparecían algunos engordaban

Mau fue y es insustancial. En contrapartida, su progenitor Frank, conocido como papito, hoy una escultura a la pasa de uva, supo con presteza engordar cuarenta kilos durante el último    e infame mandato verde olivo: su primera Belle Époque. Ese momento fundacional fue el despegue para el ensanche continuo, perenne.
Como Don Bernardo, el que dormía tres horas, siempre fue oficialista. Etnia, partido, color o religión no fueron un escollo. Hizo negocios con todos. Vaya un reconocimiento a tamaña pluralidad.
Algunos detractores comentan que Frank conocía como pocos el sabor de las lustrosas botas castrenses. Él lo negaba. Sin embargo, su lengua empomada delataba felaciones a la salida de los cuarteles. ¡Qué tiempos aquellos! Las blondas hablaban de la campaña antiargentina y al dictador lo llamaban “señor presidente”. Nostalgia para muchos.
El final del ciclo militar lo encontró a papito Frank abrochando negocios.  El moño fue la millonaria estatización de la deuda del holding  gracias a la gestión del presidente del banco central Domingo Felipe “Caballo”.
Pero papito Frank está en pleno retiro. En sus hombros carga todas las culpas de los negocios familiares marginales:
es un padre responsable” afirma Alfonso Suárez Trepat un liberal antiperonista que jamas probó el choripan por considerarlo el fruto prohibido, un néctar creado para estupidizar a las masas.
Mau Katt ya otorgó varios reembolsos: la SRA, el club de los agroexportadores, las mineras, los bancos, y los fondos buitres. Ahora es tiempo de gratificar a la familia militar, la eterna custodia de la oligarquía nacional. Como se van a olvidar de la gesta de la Patagonia trágica, el bombardeo del 55, la noche de los bastones largos… 

Apunte de película

Durante los noventa papito  junto a Mau fueron los actores estelares  en: “Como esquivar los barrotes”.  Este  film de la vida real  muestra como zafaron del problema del jabón en las duchas comunitarias carcelarias.
En la trama aparece su incondicional amigo de negocios, el hoy destartalado caudillo riojano y varios extras haciendo de Franklin y Grant: los hacedores de evitar el encierro. Para los que se preguntan sobre la posible participación de Washington, aclaramos que no fue parte del reparto: es muy pequeño, menor de edad. 

Al diablo la industria nacional: God save the Queen

Al diablo la industria nacional:                  God save the Queen

Argentina nunca pudo revertir el estatus de economía semi-industrial dependiente, como alguna vez afirmó el economista Aldo Ferrer. Historia de ideas, bocetos y fragmentos industrialistas dentro de una novela marcada por la división internacional del trabajo.

Escribe: Rosendo Pío Gabino

Las ganas de pertenecer

La película vuelve a correr. La imagen considerada obsoleta resurge y se proyecta una vez más. Su estatus infame es eterno. Ayer y hoy lacera la dignidad del trabajo argentino.
Como espectros, las canallas sillas importadas atraviesan el portal y se corporizan. Invocadas y reanimadas por lacayos maduros y su herencia; sectaria, servil y egoísta que se alistan para devorar a los embriones nacionales.
El plan es volver a refundar la Argentina del centenario; la sexta potencia mundial, exclusiva, impoluta, del mejor linaje,
solo sangre azul, sin dilución: un principado de Mónaco en el sur.
La liga patriótica, la ley de residencia y las eternas dieciocho horas de trabajo, entre otras, son añoradas por los apellidos patricios que siguen saciando su apetito goloso  y acumulador de riquezas. Continúan el mandato de los fundadores de la república. Hoy perpetuados bajo el mármol en la Recoleta. Tierra Santa para el descanso de las “glorias”.
Un país glam al servicio de las fuerzas liberales internacionales. El viejo sueño de ser parte del Commonwealth late fuerte en los corazones de la chantocracia. ¿La Patagonia Commonwealth?
—¿Te imaginás el pabellón nacional con la enseña británica en el vértice superior izquierdo? —dice un tal Pinedo.
—Para, para, que me haces emocionar —responde con un nudo en la garganta un rastacuero llamado Amadeo.
Pensar que el gaucho pampeano usaba poncho inglés, ¡genial! Eso es glam. Entonces le mandábamos la lana, los cueros y ellos… claro; listo para usar. Alguien dijo: ¿supermercado del mundo?

Yo le hablo de Corea y este de limones 

El panorama de los últimos dos años es poco alentador, o mejor dicho, tiene mal aliento. Arsat uno y dos fueron entregados en ofrenda al gran diario argentino. El tres congelado y puesto en subasta. La CNEA está a dieta obligatoria con la quita presupuestaria del 36,4 por ciento para el año 2018. La fábrica de pólvora FANAZAUL cerrada: ¿negocios inmobiliarios? Los proyectos de mantenimiento naval quedaron en mute.
Estos son los casos más paradigmáticos porque afectan sobre la materia gris de nuestro desarrollo técnico-industrial. El mundo “civilizado”, la vanguardia, está más allá de la fábrica (hoy término casi obsoleto). Desde hace décadas el plato gourmet son los servicios. Sí pipistrela. Hoy venderte la máquina es accesorio. Lo jugoso es que tengas al chino en la pieza de tu casa y te diga —toca botón lojo.
Mientras el chino te agarra la mermelada de la heladera o te usa el baño, Mau sale a vender fruta por el viejo mundo: ¿acaso los limones no fueron un “hitazo”? Bueno…, acá también vende fruta, media pasadita eso si.
Hoy el escritorio está ordenado, limpio. El lápiz sin punta. No hay garabatos industrialistas sobre el papel. El cesto vacío de ideas y proyectos iniciales. En este contexto las mentes se paralizan, las máquinas quedan en silencio. Esta es la decisión del PRO y sus siervos genuflexos alguna vez díscolos y radicales.
El sector industrial pisa sobre un pantano lleno de fuegos fatuos. La amenaza ya se transformó en acción. Las primas sillas nacionales sucumbieron. La masacre está en puerta.
Parte del terreno alguna vez fértil hoy comienza a ser estéril.

Pesadilla en la tercera edad

Pesadilla en la tercera edad

Historias de barrio. Realidad y ficción en la Argentina de hoy.

Por Diego Watts

Don Genaro da vueltas en la cama. La sábana enrollada en una de sus piernas cuelga libremente y sirve de juego para su mascota Vespucio. El animal, obeso al extremo, era amigo y confidente desde que la viudez llegó a la vida de su dueño.
Preso de un
sueño, etapa Rem para los científicos, se veía amordazado. Una voz de mujer le advertía de un peligro próximo, inminente:
Cuidado, cuidado. El mal; luce bien, educado, pulcro. No confíes en los ojos celestes ni en la silla tosca y de doble moral. Estos entes de las promesas hacen  blasfemias y de las blasfemias orgías. No sigas su rebaño, no escuches sus balidos.
En simultáneo otra voz susurraba:
—Genaro, Genaro. Querido abuelo te queremos, estemos Juntos.
De imprevisto dos enormes ojos celestes se abrieron en la oscuridad. Genaro pasó de la curiosidad al terror cuando esa mirada seductora se transformó en un carmesí infernal. Sentía quemaduras en su rostro. Trató de huir, no pudo. Tampoco correr. Apenas caminar. La única vez que giró su cabeza vio a  la bestia de cuerpo entero lanzando fuego por sus ojos. Un gato enorme de aura maldita. No pudo más y se dejó caer.
Aparece en escena una silla de ruedas apocalíptica, llena de púas, presta a triturarlo. Justo antes del impacto la voz de mujer se corporiza. Era una anciana desdentada llamada Norma. La vio escupir el rostro del gato.
Abrió los ojos envuelto en un estado de confusión total. Vespucio ya no jugaba con la sábana. Exhausto jadeaba víctima de sus kilos. Genaro tomó el control remoto y encendió la televisión. El noticiero anuncia que: “el recorte jubilatorio es ley”. Recordó a Norma. A los pocos minutos estaba camino a la plaza.

Mauricio en el país de la soja y las vaquitas. Una maravilla para pocos

Los vampiros insaciables

El trabajo es cosa buena,
Es lo mejor de la vida;
Pero la vida es perdida
Trabajando en campo ajeno.
Unos trabajan de trueno
Y es pa’ otros la llovida
Atahualpa Yupanqui

Escribe Rosendo Pío Gabino

El presidente con indocto disimulo declaró que Argentina “debe ser el supermercado del mundo”. Bajo este enmascaramiento de cotillón intenta recrear las condiciones económicas de finales del siglo XIX. Nada nuevo, solo un daguerrotipo digitalizado.
La consolidación de una economía agroexportadora fue ratificada antes de finalizar el grotesco baile del balcón.
El egresado de Cardenal Newman, sin formalismos, pero con la fonética de Barrio Norte a flor de piel, anunció la quita de retenciones para el trigo, el maíz, la carne y productos regionales. A esto se suma la rebaja del cinco por ciento en la alícuota que paga la soja. De acuerdo a lo planificado en diciembre de 2018 el preciado oro verde tendrá un arancel del dieciocho por ciento.

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En principio surge la idea de pensar en un triángulo de poder. Pero a pesar de esta tentación, una mirada más amplia arroja una alianza cuadrangular.
La Sociedad Rural Argentina y e
l sector agroexportador al ritmo del clarín fueron los pilares de la campaña amarilla y su posterior asunción. Para las distinguidas cenas “recaudatorias” de campaña la división de tareas fue la siguiente: la SRA puso la carne y los pools de siembra la ensalada. El tercero… se quedó con todo. ¿Quién lavó los platos?
A pesar de la devolución de favores la quita de retenciones no fue suficiente para los “jinetes de Hillux. Adustos, exigen un dólar más alto. Hasta que ese pedido no quede efectivo liquidarán por goteo. La oligarquía tiene sus métodos, sabe cómo apretar.
Estás rebajas impositivas provocaron un
descalabro de ingresos en la recaudación del estado (1691 millones de dólares en el primer semestre 2016). De acuerdo a las metas expuestas anteriormente se irá hacia la formación de un agujero negro (modelo Stephen Hawking).
Se estima que el sector agropecuario concentrado obtuvo el setenta y dos por ciento de los beneficios por la quita de retenciones, la minería un trece por ciento y la industria el quince por ciento.
La 
reprimarización de la economía está en plena marcha. En contraposición, la industria languidece a diverso ritmo. El cierre de 1600 empresas y la reducción de personal siguen en alza. A esto, hay que sumar el congelamiento y privatización encubierta de sectores estratégicos como Arsat y el despido masivo de científicos del CONICET. Esto es resignar soberanía intelectual en pos de negocios con empresas extranjeras.
El futuro se vislumbra como una foto de tonos sepia. Si todo es semillas se condena a un pueblo.

El doble agente

“Mucho hablamos de abrir nuevos mercados, sin notar acaso que más valdría asegurar los que ya tenemos, como el de Inglaterra, para quien deberíamos tratar de convertirnos mercantilmente en su mejor colonia, a fin de hacerle imposible dar preferencia a nuestros competidores de Canadá y de Australia.”

Dr. Ezequiel Ramos Mejía, presidente SRA

Por primera vez en democracia la Sociedad Rural Argentina es parte del poder de forma pública. Este último reservorio de gorilas fuera del continente africano, se transformó en un cálido lugar de visita a la hora del té y la canasta para la cúpula de Cambiemos.
Sin embargo, los financistas de la campa
ña al desierto tienen el vicio de los pecados capitales, particularmente, la gula.
Para la opinión pública la comunión gobierno
SRA está en pleno orgasmo. No obstante, no todo es amor.
Después de decenios de operar al límite del crepúsculo, la SRA, ahora inmune, salió a la luz.
Operar en las sombras es parte del pasado. El lobby es a micrófono abierto. Ahora miran a cámara sin pestañar.

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Luis Miguel Etchevhere se convirtió en el nuevo ministro de Agroindustria (Decreto 947/2017). Uno más que está de los dos lados del mostrador. Resurección de Dr. Henry Jekyll y Edward Hyde. ¿Cuándo emita una medida lo hará como ministro o como presidente de la SRA?
Este hecho creó un hito. Por primera vez en la historia de la República Argentina el presidente en ejercicio de SRA es nombrado ministro de agroindustria.
Para evitar “suspicacias” el Ingeniero agrónomo Daniel G. Pelegrina hasta el momento vicepresidente de la SRA fue declarado nuevo adalid. Hay que calmar a la chusma.
A pesar de este movimiento, en el sitio web de la entidad aún figura Etchevehere como último presidente en ejercicio de acuerdo al listado histórico.
¿El pibe de sistemas estará de vaciones?
Desde la creación del ministerio de agricultura en el año 1898 hubo cinco ministros que también pasaron por la presidencia de la SRA. No obstante, ninguno fue designado mientras ocupaba el cargo supremo en la entidad ganadera.

  Presidencia Ministro de agricultura Presidente SRA
Emilio Frers Julio A. Roca 1898-1899 1908-1910
Ezequiel Ramos Mexía Julio A. Roca 1901 (21 de marzo – 18 de julio) 1900-1904
José F. Alcorta 1906-1907
Luis Duhau Agustín P. Justo 1933-1935    1926-1928
Cosme Massini Escurra Roberto M. Ortiz 1940 (8 de marzo – 2 de septiembre)    1934-1938
Luis Miguel Etchevere Mauricio Macri 21 de noviembre 2017 2012-2017

Como se observa en el cuadro los dos primeros fueron parte de un gobierno oligárquico en pleno apogeo del “granero del mundo”. El tercero y cuarto parte del fraude de la década infame.
Etchevehere es el primer ministro de agroindustria
nombrado por un gobierno de derecha elegido democráticamente. La diferencia entre este gobierno de derecha new age  y la tradicional oligarquía de fines del siglo XIX y principios del XX, radica en que esta versión siglo XXI, intenta ocultar su verdadera ideología. Sienten vergüenza. ¡Hasta se denominan de centro izquierda!

La Aristocracía ganadera, la socia del Jockey Club, sentía profundo orgullo de pertenecer a la clase social más encumbrada. Además, estaba robustecida por cuadros intelectuales de verdadera talla como: políticos, periodistas y académicos hoy ausentes.
El nombramiento de Etchevehere profundiza la política de poner en cargos ministeriales de importancia a CEOS o representantes de empresas que obtendrán rápidos beneficios personales y corporativos.
Mientras el sector agroexportador y ganadero de élite engorda junto al sector financiero, la industria, dio números negativos durante 15 meses consecutivos. El tan anunciado crecimiento no llegó al 1 por ciento durante el 2017.
Las economías regionales y los jubilados, tan usados en la campaña, están a la deriva. Los “queridos abuelos” deberán aportar una porción de su jubilación para financiar a los ricos de la Argentina.  ¿Qué pasó con el 82% prometido en campaña?
Soja y carne para pocos.  Destierro y miseria para muchos.

El Guantánamo de los peones rurales

La peonada, al descampao,
El patrón, en güenos aires.
Nosotros, el cu…Ello al aire
Con las caronas mojadas,
Y la hacienda de invernada
Más relumbrosa que un fraile.

Atahualpa Yupanqui

El campo sigue siendo sinónimo de tragedia. Tierra de pocos. Hambre de muchos.
Desde su génesis, el sector agropecuario de fuste mantuvo inalterable su línea de conducta de explotación social. Fue y es el empleador en negro e infantil por excelencia. Un gran taller clandestino a cielo abierto.
Imagen relacionadaEl siglo XXI no marcó cambios significativos en la mirada del patrón hacia el peón. Todo sigue como la tradición manda. Para el patricio; manjares. Para los otros; látigo y mate cocido con pan duro.
El trabajo informal en el sector agro-ganadero llega al 60 por ciento según datos oficiales.
El ente que tiene que detectar y castigar el trabajo informal es el Renatre. El problema es que su materia está conformada por:
CRA, SRA, CONINAGRO y FAA, es decir, por la propia patronal. Es un símil consejo de seguridad de la ONU con su respectivo derecho a veto. La farsa funciona así: inspeccionado el campo el propietario tiene 30 días hábiles para poner en blanco al personal. Si en ese lapso no se produce el blanqueo de los empleados puede recibir una multa de hasta cinco mil pesos por cada peón en negro. Una verdadera ganga.
La Uatre capitaneada hasta hace pocos meses por el extinto Momo Venegas fue una máquina de ocultar el trabajo en negro. Finos artesanos al servicio de los intereses patronales. Un cono del silencio que amortigua los ruidos provenientes del ministerio de trabajo.
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El Momo supo compartir junto al presidente Macri y a los “generales de la SRA” los palcos de la Rural. El “Uatreman” apludió a rabiar cada arenga salida desde el infame atrio central alguna vez usado por Videla y sus secuaces.
Se abrazó con los rancios conservadores reivindicadores del bombardeo del cincuenta y cinco mientras en paralelo evocaba a Perón.
La eterna mentira  que e
l campo es generador de empleo ya no resiste análisis. Argentina está a la vanguardia en tecnología y mecanización agrícola. Con unos pocos “esclavos”, perdón… peones, es suficiente para producir cientos o miles de hectáreas. Además, estos empleados son las principales víctimas de los agroquímicos. Se suman a ellos, ciudades y pueblos enteros literalmente envenenados por el Glifosato fumigado a discreción. Familias enteras deben emigrar para salvar sus vidas.
Los desmontes de miles de hectáreas están generando el nuevo desierto del futuro. Las consecuencias ya se cobraron numerosas 
víctimas. Si a esto sumamos los canales artificiales clandestinos creados por los sojeros se entiende la problemática de las inundaciones.
La tragedia rural no se detuvo con los crímenes de la Patagonia del año veinte. En el sur, el inglés sigue siendo el idioma predominante. En el sur, pistas de aviones privadas son usadas como puente aéreo por el pirata inglés. En el sur, cada vez más, el territorio se está sembrando con semillas extranjeras. ¿Se estará reflotando la vieja idea de Sarmiento de un territorio poco conveniente?