Dos descensos en una temporada: Argentina primera C

Dos descensos en una temporada: Argentina primera C

Los ñoquis verdes del veintinueve

Escribe: Rosendo Pío Gabino
Por la mañana, el presidente Mauricio Macri, miró a cámara y lanzó un lacónico e inorgánico  aviso parroquial  de más de un minuto. Lo hizo casi de corrido; proeza  panamericana.  Resultado cero.
Mau acumula méritos para ser meteorólogo en algún programa de radio barrial.  Describe de forma anodina los problemas económicos del país. Su universo  de posibilidades se reduce a situaciones tormentosas, borrascas internacionales.  Tempestades bíblicas.
Balbucea timorato sobre un universo bellaco que acecha a la  Argentina.  El arca de Noe lista en amarras.
Sus palabras buscaron  conmover a los bribones del sector financiero.   Seres sensibles y patriotas como el jade.  De  la alocución a la expectativa y  reacción de los mercados. ¿Cómo respondieron los muchachos de la city? se cagaron de risa. Le hicieron bullying.
Sin anestesia ni titubeos le pasaron la aspiradora. Rápido le reventaron los 300 millones que puso en subasta el Toto, el puteado. Ver:Gracias por tanto: la nueva última cena

El día después apareció Marquitos

El día veintinueve de agosto cerró la jornada de TV con programación especial en asuntos político-económicos.  La previa al tan esperado  día después. ¿Ceremonia anticipatoria?
Y el treinta llegó. Habló Marquitos, el cínico providencial. El jefe de ministros, humo tóxico creado por los medios  que suma adeptos para su decapitación, dijo: “No estamos ante un fracaso económico ni mucho menos”.  Palabras abyectas.
Los muchachos de la city volvieron a responder: ¿Cúanto?, ¡quiero vale cuatro! Se comieron de un  bocado los  330 millones que subastó el puteado.  Le mojaron bien la oreja. La  fiebre subió a más de cuarenta. ¿Y con las  tasas al sesenta?,  ¡a papá mono, no!
Argentina se fue a la B el día que, genuflexión mediante,  fue a pedir guita al FMI.  El Fondo soltó 15 mil millones, hoy, vaporizados. Desde el  baile en el balcón de la rosada más de 52 mil millones se fueron por clase ejecutiva. Orgía financiera en el burdel PRO.
El país se prepara para un nuevo descenso. La C está muy próxima, demasiado. Aunque se ganen todos los partidos el promedio no da. La Caída se presenta de forma inevitable. La denominación  académica es default. En el vocablo popular: nos…

La Dama y el operativo cobertura

La Dama y el operativo cobertura 

Escribe: Rosendo P. Gabino

La gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, La dama con rostro de tragedia, cuenta con un blindaje solo comparable al escudo misilístico norteamericano. Mimada y puesta en incubadora hasta el inicio de la campaña que la tendrá como candidata al baile del balcón 2019. La locadora de la base aérea es la única opción rentable de Cambiemos ante el lacónico tiempo que le resta al Mandela criollo. Definición, esta última, de un periodista que hace de la genuflexión un arte.
“La nueva forma de hacer política” no tiene más nombres para ofrecer. El resto del elenco apenas califica, con cierto margen de duda, como relleno en alguna película épica de mediados de los cincuenta. ¿Cuántas tomas harían repetir?

La Dama, los corsarios y los ponedores involuntarios.

Los medios  no reparan en elogios.  La describen como la mejor gobernadora de la historia. La Dama apuestó a licitar patentes de corso.  Conoce de inversiones rentables y la pone. Armó su flota.
Mientras tanto el berretaje, un culto al pensamiento soez, aplaude, se come el verso.
Los problemas solo son atribuibles  a la interminable pesada herencia  nacional y de cabotaje; la provincial.  Verdad atronadora es que su predecesor, el motonauta,  dejó la alcancía sin pozo vacante.  Este fue  el  motivo real  por el que Don Florencio, “un pleno”,  no quiso ser candidato.  Sus dichos: poesía épica clase b.
A la Dama,  los escándalos de propia factoría, le hacen proporcionalmente poco daño. El ruido generado se suaviza  por  efecto de la  inversión proactiva.
El mecanismo  blanqueador de guita negra conocido como “Los aportantes truchos” superó el grotesco.  Pocas veces una investigación periodística expuso  tan abrumadoras  pruebas.  Aquí y allá, documentos y testigos  se multiplicaron  en propios y ajenos.
Los donadores de efectivo mostraron ser de un colectivo multisectorial incalculable. Pobres y ricos se unieron con fe ciega al mundo paralelo de Cambiemos. Entre las perlitas destacadas, hay que mencionar, la extravagancia de los Candidatos opositores poniendo guita para la campaña del oficialismo. Un ejemplo mundial de civismo. Capítulo digno de haber sido parte de “las mujeres son cosas de guapos”.  Se habrán inspirado de ahí?
Ante el bochorno La Dama nunca se dijo inocente.  Solo atinó a decir que era una denuncia del partido del mal.  El silencio dominó al mejor equipo. En los despachos se escucha: Juan Amorín y la que te pa…

El elenco negro

La Dama, cuerpo y alma de  la campaña 2015, fue cabeza de un elenco de varieté.  Se  encargó  personalmente de mantener al niño Esteban con la boca cerrada. La historia lo condena como  un “capullo” que siempre la embarra.
Similar es el caso de  la señora de Mosca. Dueña de una biografía cargada de  amor, poder y denuncias tan atrapantes, que no se entiende como  Netflix aún no la descubrió. A ella, la gobernadora le enseñó el arte del rostro de la tragedia. No pasó la prueba de cámara. ¿Por qué no hablan?, ¿le comieron la lengua los ratones?
La Dama necesitaba para cerrar el paquete su propia Juana de Arco.  Buscó en los clasificados del gran diario argentino y tuvo suerte. Encontró la última disponible: Graciela, una de las Chicas Superpoderosas junto a Elisa y Margarita.
La hormiguita, en el juego del poliladron, hoy no lleva las esposas en el cinturón.  Teme  lucirlas  en sus muñecas como finas joyas de Tiffany.  Sabe que su imagen perdió pureza. Su único refugio son los estudios televisivos del CEO Don Héctor.
Ante los  micrófonos díscolos huye con la cabeza gacha y escapa con su vergüenza a cuestas.  Evita la  iglesia por miedo a que el agua bendita hierva.  Ayer heroína para el bronce. Hoy chaleco de plomo.

¿Estás en la lista?

Rosendo,  por deseo y curiosidad, buscó su nombre en la lista providencial. Para su desazón no se encontró.  Con sed de revancha examinó de nuevo. Tuvo recompensa. Encontró a dos hermanos empresarios, ambos, feligreses del cambio.
El pajarón más grande supo pagar cubierto en la mesa del fugaz exministro de Chupete De la Rúa.  El sustractor  del trece por ciento a los docentes: López Murphy.
Primero, el cronista le reprochó el poco dinero que aportaron. Tacaños.  Cómo respuesta obtuvo un: “Nosotros  no pusimos  un mango”, para después, simular cara de enojo. Todo muy poco creíble.  Como remate uno despachó: “y copiaron los vicios del peronismo”.  Salud.

Gracias por tanto: la nueva última cena

Gracias por tanto: la nueva última cena

Escribe: Rosendo P. Gabino

Es hora de partir.  El festín concluyó. Sobre la mesa aún quedan restos del enorme banquete. Todavía se puede sacar carne del hueso. Sin embargo,  los invitados que todavía tienen resto, se declaran  satisfechos y cruzan los cubiertos.  Pocas veces han comido tan de golpe; hasta  rechazan el café.
Los comensales, después de  dos largos años de la mejor cocina del mundo, presienten que su paladar tendrá un cambio de sensaciones.  Temen el sabor agrio.  Un próximo estado de putrefacción.
No están dispuestos a sufrir la más mínima indigestión. La panzada fue brutal, son voraces, implacables, pero no estúpidos.
Los anfitriones de la gala redoblan la atención a sus invitados. Mejoran lo  exquisitamente terrenal a nivel  sublime, cual diablo tienta  al pecado.  Al son de un bolero los mariachis van de mesa en mesa  cantando  “vamos del cuarenta al sesenta”.  Solo reciben una mueca soberbia y vacía.
Sus cinturones se desprenden. Los vientres inflamados buscan libertad. Finalmente, algunos se quedan un rato más, solo un poquito, aclaran.
El círculo rojo y sus mutualistas de bandera ajena fueron los protagonistas de  la festividad financiera del paraíso sur. Otros aromas  llaman a sus  preciados y multiplicados mangos  verdes. Platos  menos abundantes pero más seguros.  Tienen buenos amigos y mejor información.  Gozan de privilegios ajenos al resto de los mortales. Sí, algunos hasta gobiernan.
Chantas de levita devenidos en ministros que hicieron del estado una casa de burlesque, donde faltan plumas pero sobran billetes.  Exponentes acérrimos  del mostrador reversible. Ponen precio y participan de la compra venta. Con total desparpajo, y plena luz del día, crearon un bacanal.
Los que se quedaron afuera  miran la comilona  por el vidrio del salón.  Son multitud. Algunos aplauden mientras esperan la promesa de las sobras; el derrame más esperado de la historia.  Se aprietan el cinturón y piden paciencia.
Otros languidecen mientras sus estómagos de niños o abuelos  gritan penurias.  El vidrio los separa del alivio, pero a esta altura, poco queda para repartir.
Cuando el cristal estalle, los  comensales  saturados de  engorde, ya se estarán revolcando en otros páramos. Sí, como cerdos en nuevo chiquero.